Oraciones poderosas diarias
Que mi alma dé abundantes frutos de virtud y de buenas obras. Oh Virgen del Carmelo, Santísima María, que eras figurativa en esa nubecita que el gran profeta de Dios, Elías, vio levantarse del mar, y con su lluvia fecundó copiosamente la tierra, significando la fecundidad más pura con la que entregaste el mundo a tu amado Hijo Jesús, para el remedio universal de nuestras almas: Te ruego, mi Señora, que me obtengas de Su majestad abundantes lluvias de ayuda, para que mi alma pueda dar abundantes frutos de virtud y buenas obras, para que sirviéndole perfectamente en esta vida, merezca regocijarme en el Eterno. Así que, querida señora, le imploro humildemente, diciendo: Salve Santa Reina, Madre de Misericordia, nuestra vida, nuestra dulzura y nuestra esperanza! A ti clamamos, pobres hijos desterrados de Eva; a ti lloramos y lloramos en este valle de lágrimas. Vuélvete entonces, misericordioso abogado, tus ojos misericordiosos hacia nosotros, y después de este nuestro destierro, muéstr...